HISTORIA DE MOROSANTO

Porque nos llamamos MOROSANTO

Fue allá por 1485, en la reconquista de Ronda, cuando los cristianos encontraron en la actual pedanía de La Cimada un Morabito,(Morabito en algunos países musulmanes, persona considerada especialmente pía a la que popularmente se atribuye cierta santidad. La misma palabra designa, por extensión, bien el lugar donde vive un morabito ,una especie de ermita, situado en despoblado, o la tumba de un personaje, hombre pio, de estas características, que es objeto de veneración popular).
Ese Morabito fue, en época musulmana, lugar sagrado y de peregrinación en la serranía de Ronda.
Así pues fue que los cristianos reconquistadores, dieron en llamar a esta tierra como Morosanto, mala traducción para significar que había un moro santo, en realidad un hombre (que era moro) y pio.
Morosanto (oxímoron donde los haya) debe su riqueza histórica a la par que agrícola, al hecho de contar en ella con yacimientos de minerales, entre otros (ver cerro de las Salinas), así como agua, contando además con el único arroyo salado de la comarca. Expuesto esto no es difícil imaginar por qué en esta finca, que da nombre a la bodega Bodegas Morosanto y sus extraordinarios caldos, se encuentran restos prehistóricos, así como un yacimiento ibero, rematando como no podría ser menos con un lagar romano perteneciente a una villa esclavista existente entre el siglo I y V (ver estudio arqueológico)
Fue a partir del conocimiento de esta bella y rica historia, que sus actuales propietarios mandaron hacer un cuento infantil, haciendo revivir en clave de fantasía la historia de Morosanto en la época romana y musulmana. Resultando el cuento de tal belleza, que sus acuarelas y personajes ilustran sus botellas.